Cada lunes, la música llena de vida la Residencia El Vergel gracias a un grupo de voluntarios y voluntarias que acuden con sus instrumentos para compartir tiempo, alegría y compañía con las personas mayores.

Este lunes ha sido especialmente bonito. Coincidiendo con la llegada de la primavera, el grupo quiso hacer algo diferente: vestidos de blanco y con guirnaldas de flores, transformaron la mañana en una celebración llena de color, música y emoción.

Las flores no solo adornaban a los voluntarios, sino que también fueron compartidas con las personas mayores, creando un ambiente cercano y festivo que invitaba a sonreír, recordar y disfrutar del momento.

Pequeños gestos como este tienen un gran impacto. La música conecta, despierta recuerdos y genera vínculos, pero sobre todo transmite algo esencial: que no están solos.

Una vez más, gracias a todos los voluntarios y voluntarias por su dedicación, creatividad y cariño. 🌼